He leído por la red millones de artículos criticando a las películas por que no cumplen con la realidad acerca de las escenas sexuales.
Los autores de los artículos se quejan de que las chicas no son tan espectaculares ni dispuestas, ni suena Barry White, ni te tomas un par de cócteles y están tiesos como un mástil de barco.
Yo quiero reivindicar que la vida si que es una película, y que si no lo es que movamos el culo del sofá para hacer que así lo sea. Os propongo una lista de consejos que podrían ayudar a que tu cara cambiara y tu vida sexual también.
- Si las películas tienen Banda Sonora, la mía también
Soy poco partidaria de los escenarios de sexo preparados. Esos que dicen: “Miércoles por la noche a las 21.45 de los meses que terminan en 31 es la hora de hacerlo”. El calendario programado me quita todas las ganas, pero a veces el “aquí te pillo aquí te mato” termina por arruinar todo el romanticismo.
Propongo que el que se acuerde de lo dos (si aún tenéis sangre en el cerebro) se levante 10 segundos y ponga a Barry White, a Los Ramones o a Shakira. Lo que más os inspire para hacerlo. Lo que más os ponga.
La música tiene propiedades muy buenas terapéuticas que no voy a relatar, pero a los pocos segundos verás que la cadera de tu chica, el movimiento de tu lengua o los deditos de los pies van marcando el compás.
La música es ideal para olvidarse de que se ha tenido un mal día, de la lista de la compra y las goteras del techo.
- Con tacones todo se ve desde mucho más arriba
En las películas pornográficas las chicas lo hacen con unos tacones altísimos de infarto, mientras que si los hombres llevan calcetines nos parece lo menos erótico del mundo mundial.
Propongo calzarnos unos zapatos que no llevaríamos en la vida real, porque nos confundirían con trapecistas/animales de circo, para tumbarnos en una cama a darlo todo.
Si no tenéis zapatos, siempre podéis recurrir a esas grandes tiendas que por 25 euros tienen pares imposibles. Incluso algunos tienen purpurina y son de colores vistosos.
Un hombre en calcetines no es erótico, pero una mujer en tacones es un sueño.
- No me hagas un cocido, hazme tuy@ con los mismos ingredientes
Siempre me fascinaron esas escenas de película en la chica se sube en el mármol de la cocina, el chico solo viste un delantal. Seguro que recuerdas alguna película en la que ella le tira un poco de harina en la cara juguetona, y él la coge por la cintura y la besa.
Romántico no, lo siguiente. Pero ya que nos ponemos pastelosos, vamos a intentar hacerlo con ingredientes. Ve a comprar un poco de sirope de chocolate (en invierno la Nocilla y la Nutella son muy incómodas de trabajar), un poco de nata montada, y si te apetece jugar con garbanzos como si fueran canicas… Oye, ¿por qué no? ¡Reivindiquemos el garbanzo como alimento erótico!
Por las calorías no os preocupéis: estáis haciendo deporte, ¿recordáis¿
Y vosotros, ¿qué mito filmográfico deberíais romper? ¿El de que las parejas terminan de correrse juntas? ¿El de que la primera vez te cambia la vida? Hay un mito que romper para cada uno de nosotros.